jueves, 3 de agosto de 2017

Un corto con mucha sensibilidad

Ayer un amigo, Rubén Fraile, compartió en Facebook el corto "In a Heartbeat", traducido sería algo así como En un latido.

Creo que está cargado de ternura y es una buena razón para retomar el blog en el periodo vacacional.

Si queréis verlo ya seáis niños, adolescentes o personas adultas, aquí está.


Sencillamente maravilloso. Un canto a la tolerancia. Y recordad, nunca sabemos qué alumnos vamos a tener en nuestras clases.

http://chistescortosybuenos.com/reflexiva-frase-alusiva-al-respeto/

lunes, 17 de julio de 2017

Vacaciones y el blog

Aunque hace un par de semanas comenté que el blog no cerraba por vacaciones, rectificar es de sabios.

Creo que tomarse un respiro es bueno. Necesito desconectar de verdad, recargar pilas, renovar ilusiones y empezar a pensar en ideas que desarrollar el curso que viene. Pero, por encima de todo, lo primero: DESCONECTAR.

No sé exactamente si el blog volverá a estar activo el primer día de clases con alumnos o antes. El caso es que como muy tarde ese día, el 11 de septiembre, tendréis noticias mías por aquí.

Sé que tengo una entrada pendiente de la excursión del premio autonómico del concurso de la ONCE con los alumnos de 4º, no me he olvidado de ellos.

Cualquier cosa que necesitéis, podéis comentármela y respondo en cuanto pueda.

Sin más dilación, cuelgo el "cerrado por vacaciones."

http://www.cabezascortadas.com/cerrado_por_vacaciones/



domingo, 16 de julio de 2017

Cuentos sobre la igualdad (I)

Al hilo de la entrada anterior, y gracias al vientecillo que ahora sopla y me permite estar navegando en internet sin desfallecer frente al ordenador, he encontrado otras pequeñas historias que podéis emplear para tratar la igualdad en el aula (o en vuestros hogares).

Aquí están:

  • Lalo el príncipe rosa, de Gema Otero Gutiérrez.
  • Un cuento que es ya todo un clásico, Rosa Caramelo.

  • Niña bonita, contado por Beatriz Montero.
  • El siguiente seguramente os resulte familiar, El príncipe Ceniciento.
  • Y cómo no, la familia Ratón en Una feliz catástrofe.
  • Acabo con Por cuatro esquinitas de nada, una delicia.

Teniendo en cuenta el tema y la cantidad de recursos disponibles, sé que al menos habrá una segunda parte relacionada con "Cuentos sobre la igualdad."

Caperucita y Cenicienta actualizadas

Gracias a Soraya y Rebeca, de Un punto curioso, descubrí una versión de Caperucita distinta. La autora es Marjolaine Leray, y el vídeo sobre el libro puede verse en Youtube:


Y "otra" Cenicienta vais a encontrar en La Cenicienta que no quería comer perdices, las autoras son Myriam Cameros Sierra y Nunila López Salamero. Tenéis el pdf con el cuento y el vídeo con el mismo.



Como veis, son muy distintos. La primera le ha dado una vuelta de tuerca a Caperucita; pero la segunda, es una versión con mucha más miga y no apta para alumnos de todas las edades. De hecho, a mí me parece que el de La Cenicienta que no quería comer perdices, lo podéis emplear desde 4º de Primaria en adelante, incluyendo alumnos de la ESO.

Ahora estamos de vacaciones, pero espero que, a la vuelta, animéis a vuestros alumnos a que cuenten o escriban sus propias versiones sobre los cuentos "de siempre." ¿Por qué no?

jueves, 13 de julio de 2017

La necesidad de llorar

He estado recolocando el listado de webs que os recomiendo y, no he podido evitar entrar a visitar la de Educación Emocional (ayuda para madres y padres en la educación e inteligencia emocional). Y allí he vuelto a dar con un artículo que expone un tema que me parece muy necesario: por qué hay que llorar.

Se titula Cómo y para qué enseñarle a llorar. Por si os interesa, podéis leer aquí el artículo.

A mí me parece que hay cierta mala costumbre, desconozco el origen, de decirle a los niños/as, jóvenes, que no lloren si vemos que lo hacen. Pues no. No creo que sea algo positivo. Si lloran, quiero creer que es por algo, que hay un buen motivo. Ojo, no me refiero a rabietas que buscan otros fines y que los adultos distinguimos a la legua. Me refiero a esos momentos en los que un alumno, ahora me centro ya en el contexto escolar, llora. Aunque sinceramente, a mí no me da miedo ver llorar en algunos momentos a mis alumnos o a otros niños del cole. Me preocupa cuando lo reprimen, cuando se aguantan pero ves que están haciendo un esfuerzo para contener el llanto. No busco provocar a mis alumnos para que lloren; eso sí, intento inculcarles que es bueno expresar lo que sentimos, sea de una manera puramente verbal o física, pero dejar que salga a la luz. Sea algo "bueno" o "malo." Y teniendo en mente a los alumnos de 6º del Beatriz Galindo, no tuve tiempo de ponerles un vídeo a modo de ejemplo, sobre gestión de las emociones, se llama Just Breathe. Tenía pendiente incluirlo aquí, para todos, pero en especial para ellos.



Y un vídeo muy breve sobre meditación, en la misma línea del anterior:



A los docentes que no dejáis (por la razón que sea) que vuestros alumnos lloren, me encantaría que probaseis lo contrario. No es que los invitéis a llorar por no ponerles pegas, se trata de que ellos sepan, que si tienen ganas de llorar, nadie va a impedírselo, y que pueden hacerlos sin temor a charlas infinitas o estar al lado de ellos como lapas. Todos necesitamos nuestro espacio, y está bien estar pendiente de lo que les pasa en cada momento, pero sin agobiarlos. Si un alumno quiere compartir algo con vosotros, no dudéis que lo hará, pero será él quien elija cuándo, dónde y cómo. Igual que si no le apetece compartir nada, no os servirá de nada insistir, y además si lo hacéis podéis conseguir lo contrario, que se cierre en banda y no diga ni pío.

Seguro que cada uno sabe cómo reaccionan mejor sus alumnos y qué hacer en los momentos más emotivos. Recordad que cada niño/joven es un mundo, y sería bueno que nos adaptásemos al universo de cada cual. Se llama EMPATÍA. Perdonadme, pero es que hacía "mucho" que no la mencionaba...Y más que empatía, puntualizo, hacer una escucha empática. Sed observadores, no dejéis escapar los pequeños detalles, intentad leer sus gestos, sus miradas, lo que subyace a sus palabras.

Y al hilo de la escucha empática, he elegido un fragmento de una gran película, El indomable Will Hunting, para acabar esta entrada.



TenemOS un RETO

Gracias a Facebook y a sus redes, acabo de leer un artículo llamado  RETO: un programa educativo para el manejo de las emociones. Lo ha compartido un ex-profesor mío de Comunicación Audiovisual, Francisco Javier Frutos Esteban. ¡Mil gracias, Javier!

Por si os pica la curiosidad, aquí podéis leer el artículo.

En resumen os diré que RETO es la suma de Respeto, Empatía y TOlerancia. Y nos habla de la necesidad de crear nuevos espacios en los que sea posible trabajar a fondo la educación emocional. ¿Para qué? Para lograr que nuestros alumnos gestionen, identifiquen y expresen sus emociones. Ahí es nada. Como hago en otras ocasiones, os invito a leerlo íntegramente.

En mi caso mi cabeza está ya en plena ebullición. Me limita el espacio con el que contamos, pero sé que sí se pueden hacer muchas cosas, "querer es poder." Tengo todo el verano por delante para pensar qué podemos intentar.

¡Ah! Todas las sugerencias, observaciones, comentarios...son siempre bienvenidos (en esta entrada del blog y en cualquier otra). Me parece que la asignatura pendiente de muchos docentes debería llamarse "Aprender a compartir." Estoy segura de que cada uno de vosotros sabe de algo interesante que otras personas podrían aplicar. O quizá sirviera de inspiración para nuevas ideas...Es verano, cierto, pero os invito a pensar de cuando en cuando.

¿Os apuntáis al RETO?

http://www.procesosyaprendizaje.es/retos/

lunes, 10 de julio de 2017

VOLVER

Qué bonito es saber que el curso que viene seguiré en el Beatriz Galindo. 

Qué alegría poder continuar con el intenso trabajo realizado desde que aterricé allí.

Qué suerte seguir como maestra de Educación Compensatoria.
Hoy no toca despedirse (qué gran alivio). De hecho pensaba esta mañana que en realidad no he llegado a irme, pero estaba complicado regresar y mi cabeza se estaba mentalizando que no iba  a ser posible, que había que aceptarlo y pensar que otra aventura me esperaba a la vuelta de la esquina.

Vuelvo, y estoy muy contenta de poder compartirlo con todos. Feliz de saber que tendré caras más que conocidas a mi alrededor (alumnado, compañeros y familias). Ilusionada al saber que puedo seguir un año más en el mismo cole. Hasta el momento eso solo me había pasado dos veces, la primera en el CEIP Miróbriga de Ciudad Rodrigo; la segunda, en el IES Vía de la Plata de Guijuelo. Ambos destinos me marcaron mucho y los dos tienen un sitio muy especial para mí. Y no espero menos del CEIP Beatriz Galindo. El primer curso ya ha dejado huella.

Nuevamente, gracias a todos aquellos que al enteraros habéis esbozado una sonrisa y os habéis alegrado conmigo. Las alegrías no sirven de gran cosa si no tenemos con quién compartirlas.

Y como el fin de semana tuve la suerte de asistir al musical El Rey León en Madrid (si no habéis ido y es posible, no lo dudéis, un espectáculo fabuloso, de gran belleza visual y pura emoción), no se me ocurre una canción mejor que El ciclo de la vida (El ciclo vital en el musical).



jueves, 6 de julio de 2017

6º de Primaria: imágenes de los ÚLTIMOS DÍAS

Tal y como os dije, comparto desde aquí imágenes de vuestros últimos días en el colegio. Unas son del festival de fin de curso; las demás, de la fiesta de clase del último día.

Perdonadme el "popurrí" pero tardan en cargarse y como pesan tanto...

¡Buen verano!











































lunes, 3 de julio de 2017

Una delicia de de canción...

...de María Rozalén.

Siempre que hago algo, de provecho o no, tengo música de fondo, pero cuanto más relevante sea la actividad que tenga entre manos, más necesaria es la música. Sí, me ayuda a concentrarme, me aísla de todo lo demás y, extrañamente, puedo estar pendiente de lo que dice la canción mientras hago otra cosa.

Y eso ha sucedido hoy, mientras escribía la entrada anterior al blog. Me ha aparecido en youtube un aviso de una canción de Julián Bozzo con María Rozalén llamada Eco de su luz. Compartida por el propio Julián Bozzo, viene acompañada de estas anotaciones bajo el vídeo:

"Para los que se fueron y ya no están... Para que su luz siempre nos abrace."

Escriba lo que escriba a continuación, esa segunda oración, junto a lo que dice la primera, me parecen insuperables.

Seguro que en algún momento de vuestras vidas habéis sufrido la pérdida de alguien, o es posible que llevéis ya más de una y más de dos de las que duelen lo que no está escrito. Y sí, el tiempo suaviza, pero no cierra la herida. Y habrá ratos en los que esos ausentes los notéis tan cerca que parece que os susurran al oído. Esta canción va por todos ellos, por los que ya no están. Pero, también va por vosotros, los que ni lográis ni queréis olvidarlos.

Y eso que dice la canción no nos lo va a arrebatar nadie, el "eco de su luz."

Qué preciosidad de canción. Qué sensibilidad al cantarla. Me encanta escuchar a gente que acaricia las palabras al cantar. María Rozalén es una de ellas.


Espíritu de maestra

Me parece que en otra ocasión, en uno de esos días que me da por recordar, creo que de vez en cuando a todos nos pasa, mencioné las palabras de Rosalía. Ella fue mi primera tutora de prácticas, en mi "cole" de toda la vida, el CEIP Francisco Vitoria (Paco Viruta para los de casa). Un día me dijo que tenía "espíritu de maestra" y me sentí la persona más afortunada del mundo.

No sé si soy merecedora de tamaño elogio, pero intento poner el alma en lo que hago.

Por segunda vez comparto un artículo de Luis Aretio, esta vez se llama "Docentes con corazón de tiza y alma de patio. Gracias por vuestra incansable raza."

Os recomiendo encarecidamente que lo leáis. Se nota que Luisa Aretio posee una sensibilidad especial y una capacidad empática respecto al mundo de los docentes difícil de hallar.

Y dentro de su precioso texto lleno de agradecimientos casi infinitos, elijo unos fragmentos que vienen de fábula:

"Gracias porque cuando decidiste dedicarte a esto, seguro que no se parecía en nada a lo que ahora es, pero gracias por no perder ni un ápice de ganas."


La verdad es que cuando me embarqué en la aventura de estudiar Magisterio, la idea que tenía, se parecía en parte a la realidad que ahora vivo. Lo que pasa es que la realidad supera todo lo que había imaginado y la parte positiva es infinitamente mejor. Es mi "trabajo" sí, pero es mucho más que una profesión, es una manera de entender la vida...y disfrutarla dedicándote a uno de los grandes pilares de la sociedad, como son la sanidad y la educación.

Y el segundo fragmento que tomo prestado a Luis Aretio es el siguiente:

"Gracias por seguir animando a aquellos de quienes muchos ya no esperaban nada."

Con estas palabras, quizá en este momento más que en ningún otro, me siento especialmente identificada. Trabajar como maestra de Compensatoria es otro universo dentro de Magisterio, un universo que conoces remotamente hasta que te toca vivirlo desde dentro. Y sí, siguen siendo los "grandes olvidados", por lo que la mayoría no apuesta un duro (perdonadme, soy hija de la peseta, no del euro). Tal vez es parte de su encanto, que hay que remar contracorriente contra casi todo y casi todos. Algunos días me da la sensación que incluso ellos mismos se echan tierra encima. Eso sí, el que no esté dispuesto a implicarse, que no se meta en Compensatoria, es un puesto para "pringarse" hasta el fondo. No obstante, olvidados, desafortunadamente, los hay en todos los lugares, en cualquier aula suele haber niños/adolescentes de los que muchos no esperan absolutamente nada. Abrid los ojos. Luchad por ellos.

Feliz lunes de VACACIONES.

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