miércoles, 15 de noviembre de 2017

EMOCIÓNATE: día 5

Casi sin pestañear, llega la siguiente entrada sobre el taller en el cole...Tal vez el tiempo se ha pasado rápidamente porque la semana pasada no pude colgarla el mismo miércoles, que es lo ideal, pero no siempre es posible.

Segunda ración, más que necesaria, de CALMA. Para mí sorpresa, o disgusto, o inocencia, nuevamente sin la presencia de todos los alumnos apuntados. Hoy estuvieron cinco. Sinceramente siento cierta impotencia, al ver el mimo con el que preparo cada sesión, y luego me encuentro con ausencias inesperadas. Pero bueno, como dije en la entrada anterior sobre este tema, la capacidad para adaptarse a los cambios es imprescindible y, además, no queda otra.

Hice un breve repaso/introducción porque dos niñas que vinieron esta tarde, faltaron la semana anterior. Recordamos la necesidad de buscar la calma con algunas estrategias o ayudas para focalizar la atención en algo que nos distraiga de un estado de nervios, de sentirse alterado, sobrepasado...Por ejemplo las pelotitas relajantes (de estas achuchables, que pueden ayudar a descargar tensiones, sentir alivio ante situaciones de estrés...). 

También introduje un recurso nuevo, lleno de color y que me parece que les ha gustado mucho:  los caleidoscopios. Tenía dos. uno que mis padres nos trajeron a mi hermano y a mí de la Expo'92 de Sevilla (ahí es nada); el otro, uno mucho más sofisticado que compré en Títere hace unos meses (me encantó en cuanto lo vi). He dejado que todos pudieran mirar a través de ambos, y pensaba que en ocasiones eso nos hace mucha falta, lograr ver un mundo de colores cuando él nuestro ha perdido algún tono...Personalmente le tengo mucho cariño al caleidoscopio de la Expo, aunque entiendo que a primera vista a cualquiera le resulte más atractivo el de la tienda Títere. Cada uno tiene su encanto.

Pregunté (nuevamente) qué les relajaba a cada uno, se repitieron respuestas de la semana pasada, como escuchar una tormenta, ver el mar, escuchar música (clásica y de otros tipos), observar una hoguera, y algunas nuevas como dormir, llorar. Y sí, hay días, hay momentos, en los que llorar también relaja. Lo de asociar dormir con relajarse no lo acabo de ver. Según cómo lo enfoquemos, es verdad que puede ser relajante dormir, descansar; lo que pasa es si alguien está muy nervioso, bastante alterado, no creo que se le ocurra decir que para relajarse va a echarse una siesta, ¿o sí?

Y a continuación hablé brevemente de la respiración. Expliqué la diferencia entre inspirar y espirar y por qué respirar puede ser beneficioso cuando queremos relajarnos. Llegados este punto, abandonamos mi aula en busca de un espacio más adecuado. Fuimos al gimnasio del cole y colocaron unas colchonetas alineadas en el suelo. Cada uno llevaba un barquito de papel que antes les había dado, sin más explicaciones.


Imagen propiedad de Raquel Plaza Juan.
Probamos varios ejercicios muy sencillitos sobre la respiración. Al principio a una de las alumnas le dio un ataque de risa al estar los cinco en la colchoneta. Y yo, para mí misma, pensaba que la risa también relaja (y tanto).



Algunos ejercicios de respiración del libro RESPIRA de
Inês Castel-Branco:
Si nos centramos en respirar, dejamos de pensar en todas las cosas que se nos pasan por la cabeza en cada momento.
En nuestra barriga o pecho no hay ni emociones ni pensamientos, solamente aire que entra y sale.
Unos ejercicios de respiración pueden ayudaros a serenaros.
(REPÍTELOS EN TU CASA CUANDO NECESITES CALMARTE)
-La ola del mar (inspiramos, dilatando el diafragma*; y después espiramos, es decir, expulsamos el aire de los pulmones)
-El globo: inspiramos y espiramos por la boca inflando un globo imaginario hasta que al final…¡PUM! (explota).

-Olor imaginario: imaginamos que estamos oliendo algo que nos gusta mucho (un olor que nos resulta muy agradable). Inspiramos imaginando ese olor. Hacemos una pausa, aguantando la respiración.  Y finalmente espiramos despacito (dedicándole el doble de tiempo que a la inspiración).
-El viento que deshace las nubes: nos colocamos de perfil, inspiramos y soplamos suavemente, como si pudiéramos deshacer las “nubes” (imagina que las nubes son tus miedos)…hasta que no hay nubes y vemos un cielo azul.


Os dejo un esquema con algunos ejercicios (hicimos todos menos el último). Si me dieran a elegir, después de haberlos llevado a la práctica, me quedo con el de los olores imaginarios. Les pedí que cerraran los ojos, y que con ellos cerrados pensarán en un olor que les resultara agradable, por el motivo que fuera, de algo, o de alguien. Y a poder ser, que no solo visualizaran de dónde o de quién era ese olor, sino el contexto, como por ejemplo dónde estaba el objeto o la persona, cuándo lo olían...Cuatro de ellos pensaron en personas: hermanos/as y en su mamá. Uno pensó en gasolina, nos contó que es un olor que le encanta. Y yo en una tortilla de patatas, que si bien es algo y no alguien, me lleva a alguien. No visualicé una tortilla de patatas cualquiera, sino la que hace mi madre, con manos de madre. De esas que aunque te diga paso a paso cómo la hace ella, no te sale parecida ni de casualidad. En parte mi olor me llevaba a una persona, pero como soy más complicada, a través de un objeto, una comida en mi caso.

Por eso de los contrastes, reflexionamos que pensar en un olor desagradable no era nada relajante, sino que podía alterarnos más.

Tras ese breve paréntesis, regresamos al aula. Ya allí, era el momento musical. Puse dos canciones: la primera, Durme durme, una nana tradicional sefardí. La mía es la que viene en el CD que acompaña al libro "Las más bellas nanas del mundo" (editorial Kókinos). No sale en Youtube esta versión, así que la que puedo compartir con vosotros no es exactamente la misma (prefiero la del CD de Kókinos), pero sirve para que os hagáis una idea.






Y la segunda, para acabar, "Canción para bañar la luna" de Las Magdalenas. Y así, con música que espero que os parezca relajante, acabamos la quinta sesión. La próxima semana, giro radical, aunque no descarto que retomemos la calma en algún otro punto de este taller emocional. Gracias por acompañarnos, aunque sea a través del blog.




lunes, 13 de noviembre de 2017

De lunes y con el anuncio de la Lotería

Hay días en los que tienes mil cosas que hacer y el cuerpo, caprichoso él, te dice que pares. A mí me lo ha advertido mi garganta y un dolor/molestia de una muela. Llegas a casa a las dos y media y ves que lo mejor que puedes hacer es meterte en la cama e intentar que lo de la garganta no vaya a más y que se pase lo de la muela. Y así estamos, con poquita voz y la que queda cascadilla y el dolor intermitente que aparece en el momento que menos debería. 

Y entre medias, veo que ya ha salido en anuncio de la Lotería de Navidad. De momento solamente me he atrevido a ver la versión corta, supongo que es la que se emitirá en televisión, dura  3 minutos 30 segundos. Lo malo de la Lotería, es que desde hace unos años, nos tenían acostumbrados a tocarnos el corazoncito con publicidad de alto contenido emocional. Esta vez también lo hacen, y el anuncio es de película, no han escatimado en gastos cuando está dirigido por Alejandro Amenábar, ahí es nada. Lo que pasa es que sí observo un cierto giro en la línea de esta publicidad, que no sé si conseguirá más defensores o detractores. Antes de seguir explicando y compartiendo lo que pienso en voz alta, nada mejor que ver el anuncio para que vosotros podáis opinar también.



El anuncio me ha gustado bastante, y va de amor, de cómo un día, sin saber bien cómo ha pasado ni de dónde viene, das con ese alguien especial que lo cambia todo. Y es que el amor a veces debe ser eso, enamorarse de alguien que para los demás es un extraterrestre. Y, cuando crees que ya tu suerte se ha desvanecido, el caprichoso destino del que hablaba al principio, os reúne de nuevo. Esa es la verdadera suerte, el que con quién compartimos nuestra vida, no que nos toque la lotería. Creo que ahí radica el éxito de estos anuncios, que no se centran en la Lotería de la Navidad. La Lotería se convierte en un personaje secundario para contar historias, historias cercanas o, como esta vez, de otro planeta.

Afortunados los que ya habéis encontrado a vuestro/a extraterreste, yo sigo buscando el mío y sé que va a aparecer cuando menos me lo espere.

Gracias a los responsables del anuncio que, de una forma diferente, pero me han tocado las fibras un año más.

Y el mayor premio es...COINCIDIR.

viernes, 10 de noviembre de 2017

EMOCIÓNATE: día 4

Como dijo Charles Darwin, "las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes; sino las que se adaptan mejor al cambio."

¿Por qué digo esto? Por muchos motivos, varios de ellos puedo comentarlos aquí. Y es que siempre hay que tener un plan B.

Lo primero, mi intención era alternar sentimientos/emociones más "positivos" con "negativos," entrecomillo ambos porque para algunas personas es positiva una emoción que para otros es todo lo contrario. Dadas las circunstancias, y basándome en lo que necesitan (necesitamos) cada momento, el miércoles era la tarde idónea para la "botella de la calma." Lo que implicaba que precisamente de eso hablamos, de la calma.

Y,  el segundo, también relacionado con las sabias palabras de Darwin, adaptándome a los cambios, o imprevistos más bien, solamente fueron cuatro alumnos de los siete apuntados al taller EMOCIÓNATE. Dos de ellos me dijeron el jueves por la mañana que no se habían acordado, en su defensa diré que me lo creo, porque en general son algo despistadillos. A ver si el miércoles consigo que vayan los siete...

Hablamos de la calma, de la necesidad de relajarse cuando no sentimos nerviosos, alterados, enojados...Y de qué cosas ayudaban a cada uno de nosotros a calmarnos. Fue llamativo comprobar que dos de ellos no dieron con nada que les calmara...Y eso me preocupa un poco, o un mucho, según el grado de nerviosismo, enfado, alteración...Les hice ver que tenían que encontrar "algo," no para ese momento del taller, sino para su vida cotidiana, hay que buscar recursos, y esforzarse por encontrarlos. Hablamos incluso de gritar, que después de insistir un poco, una de ellas dijo que eso sí le calma.

Escuchar música, el sonido del mar, escuchar cómo cae el agua en una tormenta, mirar la madera arder...

Y puse un par de vídeos. De cada uno solo unos veinte segundos, suficiente para ilustrar lo que habíamos estado hablando previamente.





También les hablé de las pelotas anti estrés, que para algunos funcionarán y para otros no, les llevé tres ejemplos. La mejor es la que tiene aspecto de monstruo, aunque al tacto de un poco de repelús, está lleva de líquido y bolitas pequeñas de poliespán y ciertamente relaja. Las tres son de bazares asiáticos (las tiendas de "chinos" de toda la vida, para entendernos). Os dejo una imagen:

Imagen propiedad de Raquel Plaza Juan

A continuación vimos el vídeo de Just Breathe. que en otra ocasión compartí ya en este blog. 


Y con el vídeo anterior visualizado, que nos vino de perlas para introducir el "bote (o botella) de la calma," lo comentamos y pasamos a  analizar el siguiente material, con el que hicimos nuestras botellas de la calma:

Imagen propiedad de Raquel Plaza Juan

Si alguno se anima a fabricar su botella de la calma, necesita:
  • Gomina.
  • Agua (mejor templada que fría).
  • Purpurina (si es posible, de varios tamaños y tipos, las de los botes más pequeños tienen forma de tira).
  • Lentejuelas, pompones pequeños, estrellitas o similares (eso va en gustos).
  • Botellas de plástico, lo más lisas posible, las mías son de gaseosa "La Casera," pero las de zumo de naranja (recién exprimido) del Mercadona pueden resultar ideales.
Y un vídeo explicativo:


 Ojo, hay muchas variantes, he visto también la misma idea con gel de baño, con cola líquida transparente...Pero, probé en mi casa con la gomina  y me gustó el resultado. Me pareció muy sencillo y el resultado es bueno. No obstante, intentaré hacerla también con cola transparente, para comparar y ver con cual queda mejor.

Dos sugerencias y que cada uno haga lo que quiera:

-Cuando hayan acabado su botella de la calma, que limpien la boca de la botella, quitando los restos de gomina y purpurina que hayan podido quedar con una servilleta de papel o un pañuelo, y que la sequen bien. Y los adultos, echadle un poquito de "loctite" alrededor de la boca de la botella y cerrad bien la misma con el tapón...

-Y la segunda, no os recomiendo mezclar muchos colores, porque queda una "maraña" de cuidado y no se aprecian bien los colores, más que calma a mí me crea desasosiego, pero...Probad y me decís.

La verdad es que no me hizo falta poner música de fondo, fue un trabajo en equipo en el que unos ayudaban a otros sin pedírselo yo, y me parece que disfrutaron mucho del proceso, algo que no me esperaba. Pensaba que iban a estar ansiosos por ver el resultado y que quizás podían liar alguna, y nada más lejos de la realidad.

Y ya como guinda del pastel, llevaron sus botellas de la calma a clase al día siguiente, y a mí se me dibujó una sonrisa en la cara al verlas.

Queda pendiente hacer botellas de la calma con los ausentes (pero durante un recreo) y con algún niño que, insistentemente me ha pedido que por favor quiere hacer una.

Un par de fotos de mis cuatro mosqueteros del miércoles acompañados por las botellas:


Imágenes propiedad de Raquel Plaza Juan

Con la mano en el corazón os digo que no sé yo hasta qué punto la botella calmará o no, pero ha valido la pena.

Y el miércoles, como la calma da mucho de sí y  absolutamente a todas las personas les viene bien, seguiremos con ella. Tengo ya pensadas varias técnicas que probaremos.

¡Ah! Gracias una ves más, en esta ocasión, a todos los lectores que habéis conseguido que la entrada anterior, celebrando el primer año de este blog, sea la más leída de todas (y con diferencia). Y es que hay cosas que sin un feed-back no tendrían sentido alguno.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Estamos de cumpleaños...

...Y tengo que compartir esa alegría con todos vosotros.

Hace un año me embarqué en la aventura de crear un blog educativo, el que ahora mismo leéis,
En realidad, hace 365 días publiqué mi primera entrada en el blog, pero echó a andar un poquito antes.

Gracias a la "tarea" de la profesora Mª de los Ángeles Sánchez Puerto, autora del blog "La imprenta de Clío" y ponente del curso del CFIE de Salamanca "El blog como cuaderno de aula" mi blog vio la luz. Me parece que ya llevaba mucho tiempo creándose en mi interior, pero me faltaban las bases para atreverme a dar el paso. Sé que para muchas cosas me lanzo a la piscina (sin comprobar si hay agua o no), pero si hago un repaso generalmente mis decisiones son mucho más meditadas de lo que parecen a simple vista.

En el camino ha habido de todo, pero creo que ha merecido la pena el tiempo que le he dedicado, y espero poder continuar con él durante muchos más cursos. 

Y alegrías a nivel externo he tenido dos muy importantes:

La primera, pude estrenarme como ponente en el CFIE en la Jornada de Buenas Prácticas TIC que organizaron el 24 de mayo. Fue una tarde muy especial, porque no solo participé como ponente, sino que disfruté mucho escuchando las intervenciones de compañeros de otros centros...¡Qué ideas tan buenas tenéis! GRACIAS a Manuel Jesús Criado García, Mercedes Agar Plaza y Esther Sánchez Bartol, por haberse arriesgado y confiado en mí. 

La segunda, que reconocieran el blog con el premio al mejor blog de 2017 en la categoría de Primaria del III Certamen #CompartoBlog de la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes, fue una grata sorpresa y todo un regalazo.

Además de lo anterior, son muchas las personas (amigos/as, familia, compañeros, alumnos...) que han entrado a visitarlo y me han dicho lo que les parecía en cada momento. Y, precisamente por eso, porque este blog no se sostiene solo, sino que cuenta con el apoyo de gente muy especial, y sin los lectores no tendría razón de ser, hoy me acuerdo un poquito más si cabe de VOSOTROS.

Con motivo de este primer "cumple" de La emoción de aprender, he dibujado y coloreado 12 marcapáginas (podéis verlos en las fotos que hay a continuación). Cada uno tiene una frase por la parte de atrás pero, les falta "algo", vuestro nombre. Por eso todavía no están plastificados.

Las doce primeras personas que se animen a comentar algo, lo que os apetezca, en esta entrada del blog (no en Facebook), recibiréis uno de estos marcapáginas...¡Espero que os gusten!



Imágenes propiedad de Raquel Plaza Juan

Tres cuestiones para que pueda publicar vuestros comentarios y haceros llegar vuestro marcapáginas:


  • Hay que IDENTIFICARSE, no con DNI ni mucho menos, pero sí nombre y apellido/s para que sepa quiénes sois (en el caso de que os conozca) o nos os conozca, pero que no sea algo anónimo. 

  • Y, si sabéis que no tengo vuestra dirección personal, porque no me conocéis pero sí habéis leído el blog, dejadme también un EMAIL para poder contactar con vosotros y que recibáis el detallito en casa.

  • Publicaré TODOS los comentarios, sean más o menos de doce, pero solamente hay 12 marcapáginas.


¡Espero vuestros comentarios!

Gracias por estar aquí después de un año y, conservad intacta, "la emoción de aprender."



miércoles, 1 de noviembre de 2017

La emoción de aprender

Soy de las que defiendo que aunque somos docentes, "enseñamos" (o educamos, no voy a comenzar ahora un debate), nunca dejamos de aprender. De hecho me parece que eso pasa en las aulas y fuera de los colegios e institutos. 

Con frecuencia me baso en artículos que llaman mi atención, en canciones con mensaje o en cualquier otro recurso que valga la pena, para hacer una nueva entrada en el blog.

Esta vez me baso en mis vivencias. Hoy hemos tenido un paréntesis obligatorio en el Taller EMOCIÓNATE, al no tener colegio por la fiesta de Todos los santos. Eso no quiere decir que no haya pasado "nada" que merezca la pena reflejar aquí. Nada más alejado de la realidad. Este curso decidí que necesitaba "algo" de tiempo para mí. Sentía una necesidad imperiosa de dedicar parte de mi tiempo fuera del colegio a algunas actividades que me permitieran desconectar (reconozco que se me da horriblemente mal).

Y en ello ando, de momento al 50%, porque ya estoy disfrutando de uno de los dos sitios en los que me apetecía estar. Y el segundo, en breve.

Desde octubre voy a clases de dibujo en la Escuela de San Eloy (plaza de San Boal). Son tres horas a la semana en las que a ratos no recuerdo ni a qué me dedico. Y me encanta pasar 180 minutos exclusivamente como alumna, y "olvidar" que soy maestra. Puede que resulte extraño, pero seguramente a alguien más le habrá pasado. Y eso es este blog, La emoción de aprender. Todos podemos ser profesores (maestros) y alumnos, los roles cambian a cada rato. El que piense que ya no puede o no debe aprender más, me da lo mismo la edad y las circunstancias, me parece que se equivoca. Qué error garrafal es creer que hay que parar de aprender. No soy objetiva, me cuesta serlo en este tema.

Si alguno disfruta dibujando, da igual si tiene conocimientos previos o no, le recomendaría encarecidamente que se apuntara el próximo curso.

El planteamiento es muy enriquecedor, compartimos aula personas de todas las edades. Al decir de todas es absolutamente todas, desde niños a hombres y mujeres que llevan años jubilados. Para dirigir el barco tenemos dos profesores, Mariángeles y Miguel Ángel, que hacen todo más sencillo, y además de lo mucho que saben, tienen una paciencia infinita a la hora de enfrentarse a un grupo tan heterogéneo. Y la verdad este conjunto de características es de agradecer.

No es ningún secreto que adoro dibujar y que no tengo idea alguna sobre la parte técnica del dibujo, y esto me está viniendo de perlas. No tengo prisas por aprender, me está costando renunciar a los colores, cuando pinto mi mundo de colores, literal y de manera figurada (e intento hacer lo propio con el mundo de los que me rodean). Pero, empiezo a cogerle el gustillo a eso de trabajar desde el negro, y luego ir sacando luces, sombras, difuminando, resaltando...Es como la vida misma. Es sorprendente ver cómo de un papel pintado por completo de negro con carboncillo, después de esforzarse, sale "algo." Para mí, es casi mágico. Y sí, por muy negras que veamos las cosas, si hacemos por "borrar", por sacar "luces"...al final sale algo muy especial.

Como ejemplo os dejo una foto que hice con el móvil a mi tercer dibujo. No está rematado, aunque poco le falta. Por supuesto que todo tiene un margen para mejorar, pero considero importante disfrutar con el proceso, y no fijarnos solamente en el resultado.


Imagen y dibujo propiedad de Raquel Plaza Juan.


miércoles, 25 de octubre de 2017

EMOCIÓNATE: día 3

Segunda ración de optimismo...

Esta tarde nos hemos juntado siete personas. Han venido seis alumnos(de los siete apuntados).
Comenzamos repasando qué habíamos visto la semana pasada y continuamos desde ahí.

Entre unas cosas y otras, una alumna, de manera muy decidida me ha dicho esto: "Raquel, me gustas mucho más en el taller que en clase." Y le he respondido que claro que sí, que es normal (porque es otro contexto diferente). En el taller soy mucho más libre. Además en los talleres soy Raquel a secas, disfruto en las dos funciones, pero hay una distancia considerable de una a otra.

Hemos visto el corto "El borreguito optimista," que cuenta la historia de un borreguito muy feliz, que se divertía bailando, presumía bailando y hacía bailar a otros animalitos. Un día vienen a esquilarlo, y sus amigos empiezan a reírse de él y a burlarse de su nuevo aspecto. Evidentemente él no era feliz así. Poco después aparece en el cuento un "liebrenado cangurín" (ojo a la palabra y por supuesto al aspecto). Este personaje hace reflexionar al borreguito y darse cuenta que el aspecto no es lo importante, y que si quiere, puede bailar saltando, como si tocara el cielo. Todo esto contado cantando y con rimas. Y...lo mejor es que lo veáis, que solamente os va  a "robar" poco más de cuatro minutos y medio.

Parece un cortometraje muy inocente, pero se puede extraer mucho jugo de él.



Después comentamos el cortometraje y cada uno opinó sobre lo que había visto y/o entendido.

Les puse una serie de situaciones que tenían que mirar con gafas optimistas. Tened presente que los destinatarios son de 5º de Primaria. Las situaciones eran ni más ni menos que las siguientes:

Siempre en positivo…
  • Estás esperando al autobús en una parada sin marquesina y empieza a llover a cántaros.
  • Te han castigado sin recreo en el cole.
  • No te dejan usar el móvil durante un mes.
  • Un amigo ha hablado mal de ti a tus espaldas y otro amigo te lo cuenta.
  • El chico/la chica que te gusta no te hace ni caso.
  • Se ha estropeado el ascensor y tienes que subir andando cinco pisos.
  • Todo el mundo se ha olvidado de tu cumpleaños.
  • El/La que creías que era uno de tus mejores amigos/as, te deja de hablar sin motivo alguno.
Estoy convencida que más de uno ha esbozado una sonrisa al leer la lista anterior; porque seguramente hayáis vivido algunas de ellas. Me las he inventado pero algunas están basadas en mi propia experiencia y en pensar cómo podría haber afrontado con más optimismo determinadas situaciones. Sigo creyendo que nosotros no podemos evitar lo que a veces otras personas nos hacen o nos dicen, por muy injusto o doloroso que nos parezca. Pero, claro que lo que marca la diferencia es cómo nos tomamos todo eso. Ahí está la clave. Una actitud optimista es un balón de oxígeno. Una actitud pesimista es una piedra atada con una cuerda a tu pie (y tú metido en una piscina).

La sesión ha continuado con un vídeo sobre un ejemplo que aparece en el libro *SMILE, el arte de la actitud positiva, de Rubén Turienzo. Es muy breve.


Después de verlo me doy cuenta, una vez más, lo sencillo que es alegrarle el día a las personas, o hacerles más llevadera la espera. Se trata de eso, algo fácil, que casi no cuesta dinero, pero que siente bien a la gente. ¿Alguien puede resistirse a estallar esas burbujas? ¡Yo no!

Y casi para acabar la sesión, la canción BONITO, de Jarabe de Palo, de Pau Donés...Bueno, en realidad en teoría quería haber terminado con esta canción, pero me encanta tener que improvisar.


Les di la letra y les invité a cantarla y a bailarla. No obstante, me he encontrado con un sentimiento de vergüenza que no me esperaba tan marcado. Y aunque yo me he arrancado a las dos cosas (pese a que considero que lo mío nunca ha sido el baile y que cuando canto aumentan las posibilidades de precipitaciones de forma considerable), no ha habido manera de que se soltaran. Con cariño les dije que quería que esta tarde nos fuéramos cantando, alegres, con energía. Rápido me acordé de "Olélé moliba makasi," una canción infantil en lingalés, que descubrí en tiempos del CEIP "Santa Catalina" gracias al libro Canciones infantiles y nanas del baobab. El África en 30 canciones infantiles (una delicia de libro), de la editorial Kókinos. Y sí, con esta canción hemos acabado cantando. Es un éxito asegurado:


*Tengo el libro de SMILE de Rubén Turienzo. Y, por un regalo que nunca pude llegar a entregar, por duplicado. Si alguien conocido lee esto y quiere leerlo, ya está tardando en decírmelo. Es del estilo de los de Míster Wonderful pero con menos frasecitas y más texto.

Lo mismo pasa con el de Canciones infantiles y nanas del baobab (es un libro + el cd con las canciones). Actualmente lo tengo en el colegio y lo escuchamos de fondo mientras estamos con otras tareas, pero si queréis ver cómo es...¡Avisadme!

Y así, con la energía bien arriba, finalizó la tercera sesión de Emociónate. Sinceramente, estoy deseando que llegue la siguiente. 

Ya sabéis, la vida no es nada sin emoción. Intentad que las emociones "buenas" tengan más peso que las que os hacen sentir mal, os duelen, os alteran...Espero que mañana veáis el vaso un poquito más lleno que hoy.

domingo, 22 de octubre de 2017

Del blog de Manu Velasco. Gran reflexión

Como bien sabéis, es frecuente que haga referencia a recursos que encuentro que me parecen interesantes. A veces esas reflexiones parten directamente de mí, son personales al 100 por 100. Y otras, como ahora, escribo inspirándome en las palabras de otros docentes, escritores...

Me parece obligatorio citar en este momento El blog de Manu Velasco (incluído en la columna de la izquierda en webs que recomiendo). En concreto, una entrada que no fue escrita por él, sino por su mujer, Gaëlle Vargas Le Men. En Las otras TIC: Ternura, Interés y Cariño, Gaëlle desgrana tres ingredientes muy relevantes a la hora educar.

La verdad yo no concibo la educación sin ellos. Y algo muy importante en cuanto al interés, ya de mi cosecha. El interés ha de existir en todos los agentes educativos: en la familia, en el alumnado y en los docentes. Cuando la familia no se interesa por sus hijos en general, y ya por sus estudios en particular, nos encontramos atados, no totalmente pero sí en parte. 

https://sites.google.com/site/escolarizadocetis166/padres-de-familia/compromiso-del-triangulo-escuela-alumnos-padres

FAMILIAS, os necesitamos, contad con nosotros como nosotros contamos con vosotros. Creed en vuestros hijos, con sus características (sean las que sean), en su margen de mejora, en sus opciones de un futuro mejor. Valorad sus logros, sus pasitos, aunque no sean muy grandes, o no vayan muy rápido. Estamos para ayudaros, no para poneros obstáculos, sino para que, unidos, encontremos el mejor modo de sortearlos.

ALUMNOS, sin vosotros no somos nadie. Nuestra profesión existe porque estáis en las aulas. Sois nuestro centro. No dejéis de esforzaros, no dejéis de intentarlo, que no os arrastre el desánimo. Creed en vosotros mismos, apreciaros tal cual sois, sin dobleces.

DOCENTES. Intentad ver más allá de las apariencias, comprender miradas, interpretar gestos, esforzaros por CONOCER, con mayúsculas, a los niños, niñas y jóvenes que están en vuestras clases. Seguramente no os hayáis parado a "rascar." Y, lo digo por experiencia por propia con ellos, para entenderlos hay que conocerlos. Y sí, se puede. Y sí, se dejan, incluso los adolescentes. Solamente demandan atención, un poco de cariño, cero juicios...Y os sorprenderán.

De educar con cariño, es indispensable. Y no se trata de estar todo el santo día dando abrazos. Hay muchas formas de ser cariñosos. El cariño al hablar, el cariño al mirarlos, el cariño en nuestros gestos, el cariño al prestarles atención...Sin cariño, pienso que no existe educación, ni en los colegios ni en los institutos.

Y como nos cuenta Manuel Velasco en su introducción al principio de la reflexión de su mujer, "Gaëlle me enseñó que educar es sinónimo de amar y que lo más importante es siempre intentar llegar al corazón de nuestros alumnos." Ahí queda eso. Qué bonito, y a la vez, cuánta razón.

Gracias Gaëlle por tus emotivas palabras. Aunque la entrada es de mayo, la he leído ahora. Se vislumbra vocación en ella, y eso es complicado de encontrar. También a mí me gustaría pensar que si el día de mañana me encuentro con alguien que ha sido alumno mío, al menos no me va esquivar con su mirada. Y, si es posible, que me saluden y me den la opción de preguntarles qué tal les va tratando la vida. Por supuesto, como tú Gaëlle, necesito que sepan que sigo estando para ellos, y no solo para las cuestiones académicas. Simplemente eso, aquí estoy querídísimos ex-alumnos, para lo que necesitéis: hoy, mañana y SIEMPRE. El cariño no tiene fecha de caducidad.

Buen estreno de semana a todos.





jueves, 19 de octubre de 2017

Día contra el cáncer de mama

Tener un blog como este, hace que haya muchas fechas que no puedo dejar pasar. No siempre puedo escribir todo lo que quisiera, pero este 19 de octubre debía estar aquí.

Hay miles de vídeos que hablan sobre el cáncer de mama y lo enfocan de muchas maneras distintas. He seleccionado una pequeñísima muestra de entre los que me han llamado más la atención.







Y sin Manuel Carrasco todo sonaría menos bonito. Aunque él la canta muy bien solito, este dueto de Carrasco y Miguel Póveda es una delicia. Disfrutad de Mujer de la mil batallas. Por todas esas mujeres que están luchando contra el cáncer de mama, por las que ya lo superaron, y como no podía ser de otra forma, por todas aquellas que no lograron vencerlo. Toda la fuerza del mundo para las que se encuentran en plena batalla. Para ellas y para los que luchan a vuestro lado.

Seguro que todos tenéis alguien cercano, familia o no, que se encuentre en alguno de los supuestos anteriores. Para mí, son todas unas grandes guerreras, un ejemplo de lucha que sí debería ser contagioso. 

Y aunque parezca mentira, en el caso de las que se quedaron en el camino, un ejemplo de vida, y no puedo evitar levantar la mirada al cielo, porque desde hace aproximadamente dos años, hay una estrella más allí.



Así que, esta entrada, va por todas ellas, sin excepción. Ya sabes, hoy 19 de de octubre, Día Internacional contra el cáncer de mama, #súmate al rosa.

EMOCIÓNATE: día 2

Tras mi ausencia la semana pasada, ayer retomé el taller de Educación Emocional.

Tengo una nueva incorporación en el mismo y ya son siete los alumnos apuntados. Vinieron seis, así que de entrada muy contenta.

Empezamos la sesión con un vaso de agua (medio lleno, medio vacío...depende) que coloqué encima de las mesas. Les pedí que miraran el vaso y dijeran qué les sugería, a ver si podían adivinar de qué íbamos a hablar. Cual fue mi sorpresa que los alumnos profundizaron mucho más de lo que yo lo había hecho, y me dijeron emociones a las que asociaban el vaso y muy bien razonadas todas. Desde la tristeza a la alegría pasando por la calma.

Después de la "adivinanza" expliqué el porqué del vaso, y que el optimismo era el sentimiento por el que había colocado el vaso. Ni que decir tiene que me encantaron sus reflexiones y me sorprendieron gratamente. El caso es que la tendencia era verlo medio lleno.

Buscamos en el libro "Laberinto del alma" de Anna Llenas cómo se referían al optimismo. Para los que no conozcáis el libro, es una especie de diccionario de emociones. Y me refiero a él como "una especie de diccionario" porque si lo hojeáis y ojeáis veréis que no está en orden alfabético, y las definiciones son bastante asequibles para los niños, con pocas palabras técnicas y relativa brevedad al explicarlas (según la emoción esto varía).

Luego recurrí a una actividad que había visto que hacía Elsa Punset (ver vídeo con la actividad completa), en la que tenían que pensar en tres cosas distintas:
1. Un recuerdo alegre.
2. Una persona a la que queréis.
3. Un deseo para el futuro.

Y, una vez que hubieran pensado en esos tres sentimientos positivos, asociar cada uno a un color, y escribirlo dentro de un círculo de cartulina de ese color.

Cuando habían acabado, invité a los que quisieran, de manera absolutamente voluntaria, a compartir lo que habían puesto. Me parece que este punto es muy importante, que te apuntes a un taller que se llama EMOCIÓNATE no quiere decir que tengas ganas de hablar de lo que sientes, de tus emociones, de lo que has vivido. A lo mejor te apuntas por estar un rato entretenido o simplemente porque es al contrario, que no sabes cómo expresar lo que sienten o cómo gestionar lo que te pasa. Sinceramente, que hayan querido venir a mí me llena de alegría, el motivo es totalmente secundario.

Claro que prediqué con el ejemplo, me parece apropiado que en las cuestiones más personales me implique también, y comparta una parte de mí más allá de mi labor docente.

De fondo, mientras pensaban qué poner y luego lo escribían en los círculos, puse música (el audio únicamente)...Escuchamos un par de canciones de Diego Torres (Hoy es domingo e Iguales), otra de Cristian Castro (Lloviendo estrellas) y la que sonó primero y cuya letra les hizo mucha gracia: Cuando me siento bien, de Efecto Pasillo. Esta última, un canto al optimismo.



Y así, como quien no quiere la cosa, segunda sesión que se me pasó volando. Se me quedaron en el tintero más actividades, pero creo que el optimismo da mucho de sí y retomaremos el tema la semana que viene. De hecho, incluso le daremos una pequeña vuelta a la actividad de los círculos, aunque no hasta que vayamos a "terminar" con el optimismo.

Si a todo lo anterior le añadís que antes de comenzar la sesión vino un niño que ya no está en el cole acompañando a un familiar. De paso aprovechó para acercarse a saludarme, me pregunto, ¿qué más puedo pedir? El saludo fue en forma de abrazo, uno cargado de sinceridad y con cariño. Pocas cosas llenan más que eso. Por si lees esta entrada, MIL GRACIAS, eres un encanto y un tesoro que no mucha gente sabe descubrir. Para mí, SIEMPRE serás bienvenido.



lunes, 16 de octubre de 2017

Simplemente...¡GRACIAS!

El pasado 9 de octubre operaron a mi padre de una prótesis de cadera en el Hospital Virgen de la Vega, más conocido como el "Ambulatorio" para muchos salmantinos. Todo salió bien, pero no escribo esta entrada para contaros eso. 


Desde aquí quiero hacer llegar un GRACIAS muy grande a todos los "trabajadores" que de una manera u otra han estado ahí, para lo que él necesitara en esos días: al traumatólogo que lo operó, Pedro Javier Hernández; a los anestesistas; personal de Reanimación;a las enfermeras; a las auxiliares; a las celadoras; a las encargadas de limpieza...Absolutamente a todas estas personas, acudo al blog, dando la mano a Facebook, para que este mensaje se extienda, solo eso...gracias. Puntualizar que estuvo en la 6ª planta.

Gracias por vuestro buen hacer, por vuestra amabilidad, por vuestra paciencia, por tener una sonrisa a mano...Por hacer que la estancia en un hospital, que no es precisamente una escapada a una playa paradisiaca, haya resultado mucho más llevadera. 

Y como no puede ser de otra manera, a los que habéis estado del otro lado: a FAMILIAres, AMIGOS y personas muy cercanas...GRACIAS por haber estado tan pendientes.

Por si alguien se lo pregunta, el porqué incluir en este blog un escrito así, me remito al nombre del mismo: La emoción de aprender. La gratitud tiene hueco aquí, siempre; y a mí me emociona encontrarme con profesionales como la copa de un pino, de los que hay mucho que aprender y que representan un buen ejemplo para otros tantos. Esto contado de manera breve.

Como sabéis, para mí siempre hay una banda sonora. Y este momento tiene su canción. Es una a la que le tengo un gran cariño, porque fue la que cantamos en la celebración del Día de la Paz en el IES Vía de la Plata en Guijuelo, en enero de 2016.

Porque efectivamente, LA VIDA ES UN VALS. Y por supuesto, sin dudarlo...Lo mejor está por llegar.